Informalidad laboral en Santa Marta alcanza el 56,9 %, según el DANE


 Santa Marta volvió a figurar entre las ciudades con los mayores índices de informalidad laboral en Colombia. De acuerdo con el más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), correspondiente al trimestre móvil marzo-mayo de 2026, la capital del Magdalena registró una tasa de 56,9 %, ubicándose en el quinto lugar entre las 23 principales ciudades capitales del país.

La cifra refleja que más de la mitad de las personas ocupadas en Santa Marta desarrollan su actividad económica en condiciones de informalidad, es decir, sin contar con garantías laborales como afiliación a seguridad social, estabilidad contractual, prestaciones sociales o protección frente a riesgos laborales.

Aunque el indicador nacional presentó una reducción frente al mismo periodo del año anterior, al pasar de 55,9 % en 2025 a 54,7 % en 2026, Santa Marta continúa por encima del promedio del país, con una diferencia de 2,2 puntos porcentuales, lo que evidencia que la ciudad sigue enfrentando importantes desafíos en materia de generación de empleo formal.

La informalidad continúa siendo uno de los principales retos para el desarrollo económico del Distrito, debido a que limita el acceso de miles de trabajadores a condiciones laborales dignas y reduce la capacidad de recaudo de aportes al sistema de salud, pensiones y riesgos laborales.

El informe del DANE también muestra que Santa Marta permanece dentro del grupo de ciudades con mayores niveles de empleo informal, situación que durante los últimos años ha sido impulsada por factores como la alta dependencia del comercio, el turismo y las actividades de servicios, sectores donde predominan ocupaciones temporales o independientes.

Para muchos samarios, el trabajo por cuenta propia representa la única alternativa para generar ingresos, especialmente en actividades como ventas ambulantes, comercio informal, transporte, oficios varios, servicios personales y pequeños negocios familiares, ocupaciones que, en la mayoría de los casos, no ofrecen estabilidad laboral ni acceso a beneficios sociales.

El comportamiento de la informalidad también refleja las dificultades que enfrenta el mercado laboral de Santa Marta para absorber la mano de obra disponible mediante empleos formales. A pesar de que la ciudad cuenta con un importante potencial turístico y comercial, aún persisten limitaciones para atraer nuevas inversiones que impulsen la creación de empresas y la generación de puestos de trabajo con todas las garantías legales.

Las cifras del DANE indican que Santa Marta ocupa el quinto lugar nacional en informalidad laboral, solo superada por ciudades como Sincelejo, Valledupar, Cúcuta y Riohacha. Este panorama pone de manifiesto la necesidad de fortalecer políticas públicas orientadas a la formalización empresarial, el emprendimiento, la capacitación laboral y el apoyo a los pequeños empresarios.

Expertos en materia económica señalan que reducir la informalidad requiere promover incentivos para la contratación formal, facilitar el acceso al crédito para los microempresarios, disminuir las barreras para la creación de empresas y fortalecer los programas de formación para el trabajo, con el propósito de generar mayores oportunidades de empleo estable.

Para Santa Marta, el desafío continúa siendo la consolidación de una economía más sólida y diversificada que permita ofrecer empleos de calidad a una población que sigue creciendo y que demanda mayores oportunidades laborales.

Aunque el indicador nacional mostró una leve mejoría durante el trimestre analizado, la realidad de Santa Marta evidencia que la informalidad continúa siendo una de las principales problemáticas del mercado laboral local, afectando directamente la calidad de vida de miles de familias y representando uno de los mayores retos para el desarrollo económico y social del Distrito.

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